Después de varios proyectos en negro mate, este baño demuestra que el latón también tiene su sitio: azulejo tipo zellige en tonos verdeazulados y un lavabo en blanco y oro como protagonista.
Casi todos los baños que enseñamos en este blog llevan grifería negra mate. Es una apuesta segura, combina con casi todo y envejece bien. Pero este proyecto en Gijón pedía otra cosa desde el principio: la clienta quería un baño con carácter, no uno más «de catálogo».
La base es un azulejo tipo zellige en tonos azules y verdosos, con esa superficie irregular y ese brillo cambiante según le da la luz que hace que cada pieza parezca ligeramente distinta a la de al lado. Lo llevamos como paño de cabecera detrás del lavabo, dejando el resto de la pared en un blanco liso que no le resta protagonismo.
Sobre ese fondo, decidimos apostar por grifería y accesorios en dorado cepillado: el grifo del lavabo, el marco de la mampara de ducha y el toallero, todos en el mismo tono. Es un acabado que hay que dosificar bien —demasiado latón satura el espacio— pero aquí, contra el azul del azulejo y el blanco de las paredes, queda como una pincelada de color más, no como un capricho.

La pieza que más llama la atención es el lavabo: un sobre-encimera blanco con el interior en dorado. Cuando el cliente lo vio en el proyecto pensó que sería demasiado, y al final es justo lo contrario: un solo objeto haciendo de punto focal, en vez de repetir el dorado por todas partes.

Rematamos con detalles pensados para el día a día: espejo con luz LED integrada y sensor táctil, toallero eléctrico, y un mueble bajo en verde azulado que recoge visualmente el color del azulejo sin competir con él.
¿Tienes ganas de darle personalidad a tu baño sin irte a lo esperado? Cuéntanos tu idea y lo vemos juntos.